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Lost Planet: Extreme Condition

Lost Planet: Extreme Condition

Lost Planet: Potencial Perdido.

Capcom, sin lugar a dudas, es una de las compañías más representativas en el mundo de los videojuegos y que además ha dado a luz sagas míticas que crearon escuela o dieron lugar a nuevos estilos de juego, llamese Megaman, Street Figther o Resident Evil -por citar algunas-. Sin embargo, lamentablemente esa innovación que la compañía aportó en sus años dorados a principios de los 90, se ha visto mermada considerablemente en la actualidad por la facilidad de vivir de las rentas de las sagas de éxito, remakes, recopilatorios y continuaciones forzadas. Aún así la compañía de nipona ha sabido aportar uno que otro destello de frescura a su catálogo que compensan este punto negro; produciones como el reboot de DmC: Devil May Cry, Resident Evil Revelations o Dead Rising son algunas. Y con el review que nos trae hoy aqui, el segundo título del productor estrella Keiij Inafune para Xbox 360 -luego lanzado a PC y PS3-, las expectativas vuelven a ser muy altas.

Lost Planet: Extreme Condition, nos cuenta la típica historia de un protagonista amnésico. Wayne Holden; ha llegado a un planeta al que emigrado gran parte de la raza humana, pues la Tierra está desolada debido al exceso de población, polución y guerras continuas, entonces deciden abandonarlo en busca de nuevos territorios por colonizar. Y así, es como llegamos al planeta D.N.E III, que posee una atmósfera respirable para el ser humano y con gran abundancia de recursos, pero donde se alcanzan temperaturas cercanas al cero absoluto, haciendo de la vida en este nuevo planeta nada fácil. Lamentablemente, tiempo después los verdaderos habitantes del gélido planeta, -una especie de insectos gigantes- conocidos como los Kryyd, emergieron a la superficie y están dispuestos a reclamar lo suyo y no ponerle las cosas fáciles a la humanidad. Entonces luego de los continuos ataques, los humanos abandonaron el planeta, pero no sin dejar atrás varias colonias que no pudieron escapar a tiempo -en donde se encuentra nuestro perosnaje- entonces los colonos restantes se vieron forzados a agruparse en comunidades para poder sobrevivir en aquellas condiciones y y así poder luchar contra los Kryyd, además enfrentarse a otros grupos de supervivientes. A estos últimos colonos, que se han vuelto hostiles hacia toda forma de vida o razonamiento, se les conoce como ‘piratas de las nieves’. Sin embargo no todos los piratas tienen su corazón frió, lleno de rencor y venganza; existen grupos que luchan por rechazar a los Kryyd y por la unión de la raza humana en D.N.E III tal y como lo era tiempo atrás.

En este titulo,  la acción y las explosiones están al orden del día en el juego, así que uno presupone que a partir de ahí los diseñadores han decidido que tampoco les hacía falta demasiado guión. Ciertamente, el juego sigue los típicos esquemas terribles de los guiones de Capcom, a saber: personajes tópicos, algunos que aparecen sin ton ni son, argumento predecible, diálogos de cartón piedra y la tensión dramática de una película de Chuck Norris. Lo cierto es que no se trata de un juego que intente destacar por su argumento, sino más bien por su acción, y durante esta, apenas existen conversaciones o diálogos, pero en las cinemáticas que se intercalan entre las fases, seremos espectadores de secuencias realizadas con el mismo motor del juego, que demuestran la calidad de éste y su alto nivel en las expresiones faciales de los personajes, superando a los y rostros ya vistos en Dead Rising. Los combates son el punto fuerte del título, y son realmente espectaculares y repletos de detalles. En el fragor de la batalla la pantalla se llenará de partículas, humo y explosiones, dando lugar a un espectáculo totalmente cinematográfico. Los elementos del escenario se destruyen en su mayoría, y la física está muy cuidada y plagada de matices brillantes, tales como que, al arrojar una granada sobre uno de los seres similares a armadillos cuando se arroyan sobre si mismos para atacarnos, lo desestabilizará y perderá el equilibrio de forma totalmente realista derrapando sobre la nieve. El hecho de que los alienígenas se conviertan en inanimadas figuras de hielo al morir se revela como un acierto total, y da lugar a momentos tan auténticamente geniales como cuando nos enfrentamos a uno de los gigantescos seres que habitan este planeta perdido y, al terminar el combate y disiparse el humo, observamos atónitos como su figura petrificada ha quedado congelada con una de sus garras a escasos centímetros de nuestra cabeza en inconfundible señal de ataque.

Lost Planet es un juego que emplea una vista en tercera persona, pero también nos brinda la posibilidad de cambiar la vista a primera persona -de calidad cuestionable-, tenemos un punto de mira que nos indica la posición a apuntar y el nivel de munición del cargador del arma que tenemos equipada con una franja donde se muestra el nivel de vida y el nivel de energía de nuestro traje, es conveniente tener bien vigilada dicha energía del traje, ya que es ella la que se encarga de suministrarnos calor, y que además se irá consumiendo conforme recibamos ataques enemigos, hasta que llegue a cero; en ese momento nuestra vida comenzará a bajar, hasta congelarnos y producirse la muerte. Dejando de un lado el traje, podremos portar hasta 2 armas, y un tipo de granada. El surtido de armas es bastante variado y algo clásico hoy por hoy en casi todos los videojuegos. Metralletas, escopetas, lanza misiles, rifles de francotirador, pistolas de energía, rifles de energía, etc…. Dichas armas de energía no consumen munición, pero sí que consumen energía de nuestro traje, por lo cual hay que andar con ojo con su uso irresponsable.

A la jugabilidad a pie se le añaden la multitud de ‘mechs’ que hay abandonados por los mapas y que contribuirán de gran forma a introducir un componente variable en la jugabilidad. Estos ‘mechs’ son la respuesta de los humanos al ataque Kryyd, y la única forma medianamente ’decente’ que tenemos de hacer frente a las oleadas de criaturas. El juego nos deleita con una variedad y calidad de dichos robots de combate personales, cada uno con sus características y funciones diferentes. Hay al menos 10 modelos diferentes y cada uno una forma de pilotar única. Sin duda son uno de los protagonistas del juego, y donde pasaremos montados cerca del 70% del mismo. Son unas auténticas máquinas de guerra y destrucción, a su blindaje excepcional hay que añadirle la posibilidad de equipar doble armamento y en la mayoría de modelos, la posibilidad de saltar, levitar o incluso volar. Pocos juegos consiguen transmitir la sensación de ‘superioridad’ al controlar una de dichas máquinas. Pero por supuesto, esta superioridad es gratis. Estas bestias aplasta aliens, necesitan de energía en cada movimiento o maniobra, y la obtienen directamente de nuestro traje, por lo cual si no garantizamos un suministro constante de energía al ’mechs’, este dejará de funcionar y tendremos que volver al triste mundo donde hay que caminar por uno mismo.

La campaña consta de 11 capítulos de duración desigual, algunos son bastante largos y nos pueden llevar un par de horas, pero alguno en concreto no dura más de 20 minutos. Si tratamos de encontrar todos los secretos que Lost Planet esconde en sus niveles podremos prolongar bastante la aventura, pero si nos dedicamos a ir “a saco”, el juego puede convertirse en una experiencia corta.

En el departamento gráfico, el juego brilla. Explosiones con un fuego volumétrico y humo tan real e impresionante que hasta nos entorpecerá la visión en más de una ocasión. Respecto a los escenarios, no se puede caer en el error de compararlo con el de ningún otro, son gigantesco e imponentes. Y además están preparados para macro-batallas, con multitud de enemigos y explosiones. La dirección artística es uno de los mejores apartados del título. El aspecto de las criaturas es inmejorable, y son imaginativas revisiones de insectos a gran escala. Los decorados son fenomenales y representan con maestría urbes futuristas y decadentes cubiertas de nieve con unos tamaños gigantescos y unos mapeados brillantes. Es menester hablar de la concepción de los jefes finales; batallas épicas con enemigos que no escatiman en detalles ni en tamaño.

Por lo demás está el apartado sonoro. La verdad es que mientras que los efectos sonoros logran ambientar muy bien, y son lo que más destaca del juego, la cosa flojea muchísimo en el doblaje. Y es que los actores de voz, tal vez por tener que leer un guión tan malo, realmente no se han puesto en cuerpo y alma a doblar a sus personajes, y algunos son pasables, pero en general el doblaje inglés del juego es terriblemente pobre. Por otro lado la música logra una buena ambientación, no es una banda sonora memorable pero a medida que uno juega resulta bastante… buena.

Lost Planet disfruta de un caótico y espectacular multijugador que alarga muy mucho la vida de este juego. Ofreciendo la posibilidad de poder enfrentarnos hasta 16 personas, en 4 modos de juego y 8 fases diferentes. Los modos de juego son cuatro. Eliminación, el ya clásico todos contra todos. Cada vez que eliminemos a un enemigo o nos hagamos con un puesto de control, ganaremos puntuación y cada vez que nos eliminen, nos restará. Eliminación por equipos: similar al anterior, pero tendremos que eliminar al equipo contrario. Captura de puestos de control: por equipos; tendremos que conseguir activar los diferentes puestos repartidos por el mapa para ganar. Fugitivo: una novedad con respecto a los modos clásicos ya citados. Hasta quince jugadores contra un único personaje -el fugitivo-. El juego es sencillo, los quince han de dar caza al fugitivo, el cual debe esconderse por el mapa y aparecer sólo para efectuar muertes selectivas y puntuales.

Por último, este modo multijugador, si bien cumple, no es ninguna revolución. Hay un sistema de niveles y medallas que iremos ganando conforme juguemos y ganemos mas partidas. En cuanto a la personalización, podremos cambiar la apariencia de nuestro personaje y color. Como puntos negativos al multijugador, el lag sigue jugando malas pasadas si no gozamos de conexiones de alta velocidad; el movimiento del personaje es demasiado lento a pie, y el encontrarnos en escenarios enormes, y si tenemos en cuenta lo relativamente ‘fácil’ que es morir, y volver a empezar siempre en el mismo sitio, lejos de la acción, provocará mas de un grito de dolor cuando nos derriben.

En conclusión, Lost Planet es un juego bastante corto, y su valor rejugable es algo dudoso, aunque se pasa bien mientras dura, tenia más potencial para ser explotado. Para extender la duración, existe un modo multijugador, aun así, no es demasiado recomendable. No está mal mientras dura, lo poco que dura, pero acarrea unos problemas técnicos, argumentales y de desarrollo que pesan demasiado, haciendo que un diseño de niveles excelente y una acción frenética pierda gran parte de su gracia en un producto que parece muy poco pulido. Por otra parte sobresale sobradamente con la espectacularidad de los combates. El descomunal tamaño de los enemigos, lo grandioso y majestuoso de los mapas y la acción desenfrenada convierten a Lost Planet en un juego ni malo ni bueno.

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Defalt

Soy la combinación perfecta de irracionalidad y racionalidad. Me gusta quejarme y no hacer nada.

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